2019

Las últimas imágenes corresponden a éste año con un cambio en la técnica de realización: la construcción de la figura a partir de una plancha y posterior cilindro, cosa que se hace habitualmente en el taller pero yo no había aplicado a lo que vengo haciendo. De ahí va tomando forma la idea preconcebida que inevitablemente cambia, se tuerce, se va hacia un lado u otro de acuerdo a lo que descubre en la arcilla el movimiento de la mano o la herramienta. Y uno siempre se sorprende.

Hasta ahora el ahuecado era posterior a la realización de la forma básica. El cambio está en que al partir de una plancha y un cilindro, la forma exterior que va surgiendo ya tiene su vacío. Por supuesto ésto demandó un cambio en la estética, formas un poco más simples, con un nivel de abstracción un poco mayor aunque sigue siendo figurativo e identificables, supongo. Tal vez sin tantos detalles como en los primeros tiempos, buscando el gesto, «buscando el clima» como decía Alberto Breccia. «Contrabandeando» siempre, como decía Carlos Nine, por nombrar a algunos de los que descubrí no hace mucho, indagando en la gente que ha creado cosas que me interesan en ese mundo del arte que ahora descubro maravillado. También participando de ese lugar donde asisto una vez por semana, y del que me siento orgulloso integrante: taller «El silencio», de Lomas de Solymar, Canelones, Uruguay. Maravilloso grupo de mujeres en su casi totalidad, con Mariella Fierro que dirige los hilos con la sensibilidad de maestra en ese camino que ya no se abandona, de las manos en la arcilla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.