2017

 

 

Del año anterior (2017) debo destacar cambios importantes en el aprendizaje del modelado.  Una fue el pasaje de figuras compactas a huecas. La variación del tamaño (de los 10-12,  ir a los 20-25 cmts.) suponía trabajar el corte y el ahuecado y posterior pegado,  para que sobrevivieran al horno sin romperse.

La propia concreción de la página y lograr un manejo mínimo para ir incorporándole cosas a medida que voy produciendo,  para lograr algo que se pueda mostrar, es otra. Pendiente están otras que tendré que ir aprendiendo. Entre ellas la propia descripción de las imágenes (escribir) y eso que descubrí a partir de las fotografías que sacó primero César y después Manuel, que transforma objetos lindos -porque me gusta lo que sale de la arcilla- en obras con un mayor impacto que hasta a mi me sorprenden y las transforma en otra cosa.

 

Los juegos

Llevando el andador.

30 x 20 cmts.

Es curioso. Hace poco vi una foto actual, en internet, de unos niños de Afganistán, jugando de una forma muy parecida.

Algunas imágenes de 2017

Hoy es Diciembre de 2017. No es ni poco ni mucho, según se mire, pero hace cuatro años que me metí en un taller de Cerámica a aprender a trabajar la arcilla y pienso que si alguna vez tomé una buena decisión, ésta fue una. A medida que el material me deja, voy avanzando en dar forma a esas imágenes que vienen desde lejos,  la mayoría de aquella frontera norte y abrasilerada de la infancia. Pero también algunas, como esa gurisa en bicicleta con su niño, ya de hoy, de aquí cerca, donde vivo.  Hoy soplaba fuerte el viento, y el agua del arroyo Pando se hamacaba lindo al desembocar sobre la playa.

Los jugadores de truco (falta uno).

(La foto debe ser de Ernesto Silveira, supongo)

Del Remanso de Neptunia

Boceto para Juceca

Dos de los Dos Santos. Quinca y Mauricio.

Eu sou homem de a cavalo dijo el hijo de la Eva…

Hace ya algunos años, estábamos acampando con Ana María  en las costas del Cebollatí en Poblado Averías, pasando el puente de la ruta 14 hacia Lascano. En un recodo del río aparece uno remando…

El carguero que vimos pasar.

 

24 x 13 de altura.

 
Los gurises se fueron a pasar la noche en la  vieja posta de diligencias del arroyo Chuy, a dos leguas y poco del pueblo. Medio tapera en esa época. Después de comer, ya oscuro, pesó el cansancio y la medianoche sosegó las voces y las risas de los cuentos.
La madrugada trajo un ruido sordo de cascos de caballos sobre el puente de piedra. Algunos, con un poco de temor, se arrimaron a los huecos que hacían de ventanas en la antigua construcción. El carguero pasaba despacio con su caballo de tiro. Yaguarón quedaba lejos.

El Capito

15 cmts. de altura.


Seguramente cada época tuvo sus personajes raros, más o menos locos, conocidos por todo el mundo en el pueblo. Esos que la gente “normal” saludaba sonriendo y a los que a veces los gurises les gritaban de lejos.

Uno de ellos fue el Capito Menotti con sus increíbles piruetas sobre su bicicleta elemental.

Sin duda esto no es un retrato. Es sólo una excusa para recordarlo.